
Maurice e Ian son viejos amigos y actores semi jubilados. A pesar de haber llegado a los “años dorados”, siguen trabajando. Maurice, es actor y encarna a un paciente hospitalizado en una telenovela. Su cómoda rutina y sus charlas matutinas en un café se ven interrumpidas por la llegada de Jessie, la hija de una sobrina de Ian. Jessie no tarda en sacar de quicio a su tío abuelo. Pero la chica le cae bien a Maurice, quien decide mostrarle Londres. Mientras intenta ayudar a Jessie, le sorprende descubrir lo poco que sabe de sí mismo cuando su vida está a punto de acabar.





