Inmortales

Enloquecido por el poder, el rey Hiperión ha declarado la guerra a los hombres. Después de reunir a un ejército sediento de sangre formado por soldados que él mismo mandó desfigurar, Hiperión quema Grecia a su paso mientras busca un arma de poder inimaginable, el legendario arco Epiro, hecho por Ares en el Olimpo. El hombre que posea este arco podrá liberar a los titanes, que llevan encerrados detrás de los muros del monte Tártaro desde el principio de los tiempos y claman por vengarse. En manos del rey, el arco significaría la destrucción de la raza humana y la aniquilación de los dioses. Pero la ley prohíbe que los dioses se entrometan en los conflictos de los hombres. Nada pueden hacer para detener a Hiperión, hasta que un campesino llamado Teseo les devuelve la esperanza.