
Rubén es un hombre que le huye a los compromisos serios y en especial al matrimonio, motivo de muchas discusiones con su novia. Rubén es testigo de un atraco que, por la facilidad y la cantidad de plata que se llevan, le siembra la idea de hacer algo parecido. Un día golpean a su casa y quien aparece es una joven que dice ser su hija. Marcia se instala en el apartamento de Rubén, y lo que en principio serían un corto tiempo, amenaza con convertirse en una convivencia definitiva. Lo más inesperado ocurre cuando Marcia descubre las intenciones de su papá y, con astucia se inventa un plan, y lo expone con tal maestría que logra sumar como cómplices a los amigos que Rubén había sido incapaz de convencer.






