‘La Negra Sosa’, ‘la voz de América Latina’, como era conocida entre sus admiradores, murió en un hospital del barrio porteño de Palermo como consecuencia del agravamiento de una afección hepática complicada con problemas cardiorrespiratorios a las 5:15 a.m.

En el salón de los Pasos Perdidos, el féretro con sus restos está cubierto por una tela blanca, que permite a sus admiradores ver el rostro de la cantante, y escoltado por una bandera argentina y una corona de flores.
Desde que se anunció el homenaje, varios cientos de personas, en su mayoría portando flores, aguardan turno en las proximidades del Congreso para despedir a la cantante, como la argentina Mónica Bruno, quien conoció personalmente a la artista.





