
Una penitenciaría atestada de presos inspiró a los carceleros para crear un pasatiempo tan cruel como lucrativo. Presos capaces de todo, un público hambriento de violencia televisada y un ruedo espectacular se unen. El tricampeón de velocidad Jensen Ames es todo un experto a la hora de sobrevivir en el desértico paisaje en el que se ha convertido el país. El ex convicto es acusado de un terrible crimen que no ha cometido. La directora de Terminal Island le obliga a ponerse la máscara de Frankenstein, un favorito del público al que parece imposible matar, y le da dos opciones: competir tres días con los peores criminales del país y conseguir su libertad o pudrirse en una celda y no volver a ver a su hija.


15 mayo 2010 en 9:07 PM
SI ES UNA EXELENTE PRODUCCION YA LA MIRE
16 mayo 2010 en 2:07 AM
SI ES UNA EXELENTE PRODUCCION YA LA MIRE