
Muchos ya pensaban en eso que llaman los ‘disparos fatídicos’. Era eso o esperar algún milagro para cualquier escuadra. Así sucedió. Bacca se acercó al área sin mayor peligro, el defensor John Viáfara pateó el balón y éste golpeó en la rodilla del goleador. Sin pensarlo, el esférico se fue al arco y colgó a Nelson Ramos… El grito de gol fue ensordecedor en el Metropolitano a los 87 minutos.
Junior asintió el 3-1 y cuidó como oro la ventaja. Bacca fue el héroe y de paso alcanzó con 12 dianas a Carlos Rentería como máximo artillero del torneo. El trofeo se quedó en sus manos.
El equipo rojiblanco celebró así su sexta corona en el fútbol colombiano. Antes había dado la vuelta olímpica en 1977, 1980, 1993, 1995 y 2004. ¡Ahora hay fiesta en Barranquilla!






